sábado, 4 de septiembre de 2010

A las dos en Fernando

Casi todas las ciudades tienen asociada su imagen a un monumento. París a su Torre Eiffel, Berlín a la Puerta de Brademburgo o Londres al Big Ben. Para mi, la imagen de Vallecas permanecerá en mi retina con la fachada de la Bodega de Fernando en la avenida de la Albufera. Su rótulo negro, con el nombre de su propietario en letras doradas y los dos rombos laterales en rojo desvaido con el número "31" de la calle a cada extremo, ha sido testigo y escenario de la historia reciente de mi barrio. Delante de su puerta han pasado preguerras, guerras, posguerras, transiciones y democracias y bebieron su incomparable vermú de grifo con seltz, ilustres visitantes, bebedores veteranos, militantes políticos, jóvenes rockeros, peligrosos delincuentes y hasta un joven con barba, de nombre Juan Barranco, que a pesar de ser paisano nuestro fué nada más y nada menos, que el alcalde de Madrid.

Este establecimiento abrió sus puertas el 1 de Marzo de 1936, coincidiendo con la victoria del Frente Popular. Meses después se produjo la sublevación militar y el 19 de Julio, los trabajadores de Vallecas levantaron frente a su puerta una barricada, que cortaba lo que entonces se llamaba avenida de la República. De este hecho dejó constancia la mirada certera del gran fotógrafo de la época Alfonso. La instantanea capta a un grupo de milicianos fusil en mano, detrás de cajas de madera y fardos de paja, prevenidos frente a la amenaza del fascismo. Precisamente, durante la guerra civil ocurrió uno de los episodios que contribuyeron a engrandecer la leyenda de la bodega. Durante uno de los muchos bombardeos que sufrió Vallecas al comienzo de la guerra, una bomba cayó en la calle de Puerto de Alcolea, contigua a nuestro Ayuntamiento. Allí se encontraba una mujer embarazada que sufrió un desvanecimiento a consecuencia del susto por el suceso. Fué trasladada en brazos a la bodega donde dió a luz una criatura entre parroquianos y curiosos.

Para una generación de vallecanos, en los años 70 y 80 del siglo pasado no había manifestación, pegada de carteles, carga policial, fiesta o mitin, que no empezara o acabara en esta taberna con aserrín en el suelo, que expedía además de su legendario vermú de Reus, vinos, aceites y vinagres a granel, bebidas que impreganaban con su olor inconfundible aquellas tradicionales bodegas, hoy en vías de extinción. Especialmente bullicioso era su ambiente de Domingo, después del partido matinal del Rayo. Durante años quedaba invariablemente con mis amigos a las 2 de la tarde para tomar el vermú, jugándonos la ronda a los chinos. Me han dado muchas fiestas de guardar las 4 y las 5 de la tarde alternado con El Tutu, Carlos, Rafa, Silvia, Elena, El Bota, Alex, El Trotsky, Manolo El Óptico, Isabel, Perico, Paco El Loco, Julia y otros compañeros mas ocasionales. Siempre acabamos con dolor de cabeza. La desaparición de alguno de ellos y las desgracias de otros, me sugieren que una partida de chinos es una especie de metáfora de la vida, donde unos jugadores se quedan en la cuneta según pasan las eliminatorias y al final solo quedan los supervivientes más afortunados.

Según mi padre, de quien heredé estas aficiones, Fernando tenía el mejor serpentín de todo el barrio. Cada tarde cuando volvía de su trabajo frito de calor, se tomaba sus cañas de cerveza bien tiradas y muy frías. Yo he de confesar, que entraba siempre que pasaba por su puerta, como si la taberna tuviese un imán que me atrayera hacia dentro. Así, que me he sorprendido a mi mismo varias veces, tomándome un vermú a horas nada recomendables. Eso sí, que nadie esperase atiborrarse a comer con sus tapas, como en muchos pueblos y bares del mismo Vallecas. Siempre fué una bodega seria y hasta cierto punto refinada, donde no se mal comía y solo se servían aperitivos de anchoa, boquerones en vinagre, aceitunas, patatas fritas y cortezas. Uno de los mayores placeres que he disfrutado en esta vida es saborear un vaso de su vermú acompañado de una lata de berberechos o de un plato de boquerones crudos. Cuando lo hacía me creía el rey del Puente.
Al llegar de vacaciones su cierre estaba echado, lo que atribuí a que aún no había finalizado el mes de Agosto. Fernando el hijo del primer propietario de la bodega, me estaba esperando en la calle. Me alertó que dijera que me tenía que dar explicaciones. Yo cuento aquí lo que me dijo por si sirve como consuelo a los muchos seguidores de la taberna vallecana por antonomasia, junto con las ya desaparecidas Casa Bahón o las Bodegas Navalcarnero: "Paco, empecé a trabajar en la bodega cuando tenía 12 años. Nunca conseguí hacer una familia, José Luis, mi primo, se jubila y me vería abocado a meter a un desconocido. Lo dejo. Se quedan unos chicos del Pozo que van a acometer una pequeña reforma, aunque yo les he advertido que conserven la esencia. Julián-el otro camarero-se queda con ellos". Mucha suerte a todos ellos en esta nueva etapa, pero yo todavía no me he respuesto de esta noticia, que ha producido en mi una cierta mutilación sentimental. Se perfectamentente que el ambiente de una taberna emana de quien la regenta. Esta bodega no será exatamente igual sin la figura austera de Fernando. Siempre con la misma vestimenta: jersey azul marino o granate en invierno y su camisa blanca o azul cielo en verano. Sentado junto a la única mesa del local, de mármol por supuesto, leyendo el periódico y observando el paso del tiempo por la Albufera. Todo coherente con el escenario. Según me dicen, el padecimiento que sufro en estos días es propio de personas mayores. Creo que se llama nostalgia.

miércoles, 23 de junio de 2010

Temporada de ascenso para el Rayo Vallecano

Nadie en España tiene el secreto para subir a primera división. Año tras año, la lotería del ascenso premia a equipos con modelos muy diferentes. Este año los agraciados han sido un histórico como la Real Sociedad, un equipo como el Hércules que llevaba años inténtándolo y el Levante, que ha dado la sorpresa ya que al comienzo de la temporada estaba en trance de desaparición y, por lo tanto, con escasas expectativas deportivas. Mientras que vascos y valencianos están sujetos a la Ley Concursal, los alicantinos son junto con el Betis los únicos equipo de la categoría que pagan traspasos de jugadores. El equipo donostiarra es uno de los más jóvenes, con una media de edad de 25 años y con mayor presencia de jugadores de la cantera en su once titular. Todo lo contrario que el Hércules y el Levante con plantillas plagadas de jugadores veteranos, más de 30 años de media en el primer caso y 28 años en el segundo. Nula presencia de canteranos en los albicelestes y muy poca en los azulgranas. Asimismo, las características de sus entrenadores son totalmente distintas, los de San Sebastián han estado dirigidos por un prestigioso prepador extranjero, el uruguayo Lasarte, pero sin ninguna experiencia en el fútbol español, mientras que el joven Luis García se ha extrenado en la categoría al frente del Levante; por su parte, el Hércules situó en su banquillo a Esteban Vigo, uno de los técnicos más experimentados y solventes de la categoría: aún recuerdo la variedad de jugadas de estrategia que preparó en el duelo con el Rayo del Teresa Rivero, sabedor de las carencia en los balones por alto de la zaga y la portería rayista.
Todo esto nos indica que los caminos a la primera división son múltiples y variados, la razón estriba en que se manejan presupuestos muy similares, ya que la contribución de los abonos y las ventas de entradas es cada vez más menor, dependiendo en mayor medida de los ingresos por derechos de imagen provenientes de las cadenas de televisión. Al ser el reparto del dinero de las televisiones prácticamente lineal entre los clubes de la categoría, todos parten de un similar nivel de compra. Por otra parte, los futbolistas profesionales dispuestos a jugar en segunda son aquellos que, o bien han sido descartados por los clubes de primera o los que aún no han conseguido cuajar en el fútbol profesional; es decir, que las plantillas se componen de un determinado pérfil de jugador de fútbol, con la excepción de los equipos filiales o de las dos o tres entidades que pueden pagar trapasos de fútbolistas. Al final, el éxito o el fracaso pende de un hilo y de circunstancias muy específicas cada temporada: Qué los futbolistas más importantes del équipo alcancen ese año su mejor nivel, la mano del técnico, la unión del entorno que rodea al club, el buen clima entre la plantilla, los arbitrajes, las lesiones o el factor suerte. Esta situación puede cambiar con el acuerdo de los clubes más poderosos del país que han pergreñado un nuevo sistema de reparto económico incluyendo un fondo de solidaridad durante varias temporadas destinado a los equipos que bajen a segunda. El resultado de todo esto es la creación de una élite de veintiseis equipos que salvo aquellos - Real Madrid, Barcelona, Atlético, Valencia, Villarreal y Sevilla- que acceden a la mayor parte de la tarta, se irán rotando en la categoría sin que los demás puedan competir en igualdad de condiciones. Entrar en esa rotación es clave para el futuro del Rayo Vallecano, porque o mucho cambián las cosas, o la clasificación y la categoría estatará predeterminada por los ingresos de las televisiones.
En este marco, nuestro Rayo Vallecano tiene diseñar un proyecto deportivo a medio y largo plazo, continuación del que viene desarrollando en las últimas temporadas, que como en toda empresa humana tenga su base en conocimiento exacto de lo que se quiere ser, en este caso en el mundo del fútbol profesional, para saber hacia donde se quiere ir, los valores que se quieren proyectar y el aprovechamiento más eficaz posible de los puntos fuertes de la entidad y de su entorno social. En lo que se refiere a lo primero, no tengo ninguna duda de que la meta del proyecto tiene que ser situarse como un club de la élite del fútbol español con aspiraciones de jugar en Europa, líder en el fútbol femenino y cimentado en una sólido fútbol base. En cuanto a los valores a transmitir, son los de representar consecuentemente a una zona humilde y muy querida de Madrid, como es Vallecas y los núcleos limítrofes de Rivas, Moratalaz y Vicálvaro. Una población de medio millón de habitantes, más que suficiente para mantener a un club de primera división.
Por último, los puntos fuertes del Rayo que hay que desarrollar son los siguientes: El escudo financiero que aporta la familia Ruiz-Mateos que hace del club una de las entidades futbolísticas económicamente más solventes; La fortaleza de su fútbol base que será aún mayor por la consecución de la Ciudad Deportiva del Ensanche; El carácter emblemático de Vallecas como "barrio de España" y la simpatía que despierta en todo el país; Una masa social de casi 10.000 abonados que todavía no ha alcanzado todo su potencial; así como, su ubicación en Madrid, el mejor escaparate posible para jóvenes deportistas que quieran despuntar en el mundo del fútbol. En el futuro inmediato, el club va a encarar la temporada con el histórico ascenso del filial a la segunda B y con una decidida apuesta por la cantera y los hombres de la casa. Una apuesta arriesgada pero que camina en la buena dirección. La plantilla actual incluye a tres futbolistas con marchamo de primera división: Piti, Nestor Susaeta y Coke Andujar. Un grupo de jugadores jóvenes y veteranos que pueden competir a buen nivel en la categoría como Rafa García, Dani, Movilla, Quero, Michel o Cobeño (éste si supera sus lapsus en las salidas por alto). Parece que se va a subir del filial a Arribas, Juan Carlos, Diego Benito, Provencio y Lucas. Para completar estos efectivos se habla de nombres como Braulio (fundamental tener un ariete rompedor en la categoría), Kike Mateo, el defensa del Elche Samuel, Borja Gómez del Alcorcon, se especula con el regreso de Antonio Amaya para reforzar una retaguardia que mostró serias deficiencias en el ejercicio anterior. Todos ellos contrinuirían a reforzar notablemente la plantilla. Quizá habría que hacer un esfuerzo para convencer a Real Madrid, al Atlético, a los propios jugadores y a sus representantes de la importancia para su carrera de foguearse en la categoría de plata del fútbol español, para jugadores de la indudable clase pero que todavía no están listos para jugar en primera. ¡Ojala´¡, que se pudiera traer a alguno de los siguientes talentos: Koke, Marcos Alonso, Sarabia, Rodrigo 0 Ibrahima. Estemos atentos, ilusionados y renovemos nuestros abonos.

sábado, 12 de junio de 2010

Vallecas isla pirata

Vallecas isla pirata



Este pregón con recao, en forma de, mitad balada de amor, mitad canción protesta, está dedicado a mi padre, nacido en la antigua calle Vallecas y cuyas cenizas abonan hoy el cesped del estadio del Rayo Vallecano; a mis compañeros Humberto, Maza, Javier, Víctor, Mikel y Hurtado, injustamente detenidos y maltratados el año pasado por defender las fiestas de La Karmela y especialmente a todos aquellos que con su inteligencia y esfuerzo han contribuido a hacer de Vallecas un barrio más habitable y más digno. El barrio campeón del mundo de la solidaridad.





Sí hoy mi barco recalase por primera vez en Vallecas. Si no conociese ni su nombre. Si aquí no hubiese nacido, si aquí no me hubiese enamorado. Si en sus calles no hubiese aprendido, ni en sus bares enseñado. Confensando haber bebido y admitiendo haber soñado. Si nunca nos hubiesen apresado, perseguido, amordazado. Sí jamás hubiéramos luchado. Si yo no fuese Paco, sino otro, Juan o Mohamed, es un ejemplo. Si en esta tarde de Julio avistara su costa y desembarcara en la Albufera, me quedaría prendado de su gente, de su Tele K y de su radio, de su Ateneo republicano, de su Karmela, de su Batalla Naval y de su Cofradía Marinera; de Luis, de Ismael, del Mekánico, de Margallo. O de Obús, de Boikot, de S-Kape, de Topo y Asfalto. De sus viejos luchadores que nos sacaron del barro. Recordaría a Angelillo y escribiría una copla para cantar los quereres de un barrio con las tetas verdes como la albahaca. Me pone tocarle las tetas a mi barrio.


Si hoy regresase después de larga odisea a esta Itaca insurecta en medio de La Mancha, animaría más al Rayo, cantando como un bukanero para subir a primera y batirnos con las estrellas que vienen de otras galaxias. Sería un filibustero, un hermano de la Costa, un cofrade marinero de una republica libertaria, sin patria, ni reyes, ni amos. Sería mas solidario. Volvería a sacar la silla y la hamaca a la puerta de mi casa. Hablaría más con mis vecinos, compartía con ellos el pan, el vino y la ensalada. Cada noche, acudiría al olor de las geranios y saldría al fresco con mi padre para que me contara en voz baja historias de la guerra, de cuando él era un niño, de bombardeos, de metralla, de noches de miedo en los andenes del metro. De exiliados, desaparecidos, de presos, de curas con sotana, de camisas azules, del Cara al Sol en el patio de La Acacia. Memoria de un barrio obrero que no debemos olvidarla. Sería mas soñador, practicaría la utopía diaria. Volverían los cines de verano y a la luz de la luna haríamos casas bajas. Inventaría un tranvía que ascendiera a Fontarrón y otro a Palomeras Altas. Sería más rebelde. Combatiría los malos gobiernos de una nación en estado, de un Estado en rebajas y un pueblo recortado. Destronaría la concejalía que preside la amiga de la Esperanza, esa que a nosotros nos sobra, compañera de albondiguillas, de correas, de bigotes y de misteriosos agentes aprendices de Torrente. Cuatro veces presidenta del Distrito sin ganar una elección y un título universitario a lo Roldán, sin papeles ni matriculación.


Luego asaltaría las naves de los banqueros, les requisaría los tesoros amasados a costa de la miseria de la gente, de hipotecas impagables, de intereses abusivos, de agujeros tapados con el dinero de todos. Abordaría paraísos fiscales y nadando contracorriente, que es lo mío, pondría rumbo al Este, hacia Gaza, de vuelta por el estrecho, hasta las costas del Sahara, para apoyar a dos pueblos que luchan por sus derechos. Oganizaría una flota de parados, precarios, hipotecados, y también de funcionarios, armada hasta los dientes de mangueras, de cubos y espadas de madera. Será el 29 de septiembre, tenedlo bien presente ¡A la mar y a huelga, sindicatos! ¡En pié famélica ilusión! !A mojarse y qué les den! ......Zapatero a tús zapatos. Y para terminar, en una noche cualquiera robaría todas las banderas. Dejaría una sola, negra y con una calavera. Y a la salida del metro escribiría una pintada que dijera: "Vallecas isla pirata".





Paco Pérez

El hijo de Manolo y Marina. El nieto de la señora Paquita.























domingo, 11 de abril de 2010

La humanidad a vista de pájaro

Si vuelas durante unos días, miles de kilómetros, puedes alcanzar la sensación de que el mundo se ha hecho muy pequeño. A tal conclusión he llegado después de viajar hasta América Latina recorriendo cinco países y observando realidades diferentes de un mundo cada vez más global y más poblado. Mirar el planeta desde arriba da una mayor perspectiva de las cosas que luego observas y conoces a ras del suelo. La especie humana se enfrenta a los mayores desafíos desde que el homo erectus apareciera en Africa hace casi dos millones de años. La explosión demográfica y la concentración de la población en grandes urbes es el origen de un sinfín de problemas que pone en riesgo nuestra supervivencia. Hemos alcanzado durante la primera década del milenio la cifra de 7.000 millones de seres humanos, que se convertirán en más 9.000 millones en 2.050. Hoy la mitad de esta inmensa población se concentra en áreas urbanas, pero dentro de 20 años, el porcentaje de personas que vivirán en las grandes ciudades puede ser del 70 u 80 por ciento.
En 1992, casi 2.000 científicos publicaron un texto, "Una advertencia de los científicos del mundo a la humanidad", en el que describen las consecuencias del espectacular crecimiento de la población sobre el aire, el agua, las demás especies vivas, el clima o la producción de los alimentos necesarios para bastecerla. Muy poco a nada se ha hecho desde entonces. El mundo ha seguido caminando por una orgía de consumo insostenible, alimentado en gran parte gracias al crédito de un capital financiero, del que dependen estados y personas. El binomio política-economía que ha regido el mundo en los últimos doscientos años, ha derivado en esta deformación que pone nuestro destino en manos de especuladores que representan un poder tan determinante como irresponsable y ausente del más mínimo control democrático.
En mi periplo he sido testigo de las enormes limitaciones, que en este contexto tiene una acción política de izquierda clásica, tan sincera y honesta como la que se está desarrollando en Bolivia. Los avances no pasan de gestos símbólicos, en relación con la reparación de injusticias endémicas como las que vienen sufriendo los pueblos de esa parte del mundo. Pero, el poder económico sigue en manos de los mercados financieros mundiales y de las élites que les representan. Mientras tanto la emancipación ecónomica y social de una población mayoritariamente empobrecida ni se vislumbra. Este es solo un ejemplo, de la ineficacia de la acción política que tienen como referentes los actuales estados-nación y la gestión del estrecho margen de maniobra que deja una economía globalizada.
La izquierda heredera de la tradición de la Ilustración y las ideas socialistas ha dejado de ser de "izquierdas", ya que su proyecto político se basa en el acceso al poder político con el fin de ejercer el control de la economía, en un ámbito político determinado como es un Estado. Ha perdido la perspectiva de la historia. Un proyecto de izquierdas en la actual disyuntiva, tiene que ser otro distinto, que se proponga en primerísimo plano preservar el futuro de la especie humana y de su ecosistema. Para ello hay que romper el cordón umbilical que une a la política con la economía y sustituir a esta última por la ciencia y el conocimiento. Las grandes idéas que han guiado al mundo en el periodo histórico que se abre con la Revolución Francesa, como son el liberalismo y el socialismo, responden a una visión histórica de un crecimiento y progreso de la humanidad ilimitado. Es el momento de caminar hacia un síntesis superadora de las dos grandes ideologías del siglo XIX. Ambas contienen los rasgos más determinantes de la especie humana, los que nos diferencian del resto de los animales vivos, como son nuestras facultades para razonar y para cooperar entre sí. Ellas son las que pueden salvar a nuestra especie, las que tendrán que confrontarse con una antítesis engendrada por el lado oscuro del ser humano: los nacionalismos, el fanatismo religioso y la ambición desmedida de dinero y de poder. Los humanos ansiarán ser cada vez más sabios, en lugar de ser cada vez más ricos.
Urge un impulso universal en favor de la creación de una autoridad mundial efectiva, que sustituya a la actual ONU y en contra del poder cada vez menos disimulado del G-20 y de los llamados mercados financieros. Una Federación Mundial, de la que emane una declaración universal de derechos y obligaciones de la humanidad, a la que quedarían subordinados todos los Estados de la Tierra y cuyo garante sería un instituto integrado por los principales ciéntificos de todo el mundo. Estos instrumentos quedarían emplazados para elaborar un Plan de Sostenibilidad Humana, que incluiría medidas eficaces para luchar contra la pobreza, la superpoblación, el cambio climático y en favor de una fiscalidad mundial, del desarme multilateral y de la extensión de los derechos humanos hasta el último confín del Planeta. Avanzaríamos hacia lo que Rifkin llama una civilización empática donde nos identificaríamos como especie y no en razón de las identidades nacionales que se han ido construyendo a lo largo de la historia. Se desplegaría una Administración Mundial integrada por un porcentaje de recursos y funcionarios que de forma obligatoria tendrían que ceder los estados , además de, por supuesto, por un cuerpo de voluntarios que vaciarían las actuales ONG por innecesarias.
Se garantizaría, por contra, el derecho a la propiedad individual, ya que si vemos el ahinco con el algunos de los que hemos venido defendiendo el socialismo, nos aferramos a un simple bolígrafo, llegaremos a la conclusión de que el apego a la propiedad es consustancial con la evolución social del ser humano. Se respetaría el mercado, forma de intercambio de productos anterior al capitalismo- que surge poco después que la agricultura y la ganadería- por haberse demostrado como más eficaz que la planficiación central, a la hora de a asignar y distribuir los recursos. Asimismo, se estimularía la capacidad de emprender, esto es de montar negocios, como aspecto positivo de una sociedad libre, abierta y creativa. Porque lo importante, es que la economía esté supeditada al interés general de la humanidad determinado por criterios científicos; de esta manera, serán necesarios impuestos sobre los patrimonios y las transacciones comerciales, así como, la expropiación universal del capital especulativo y la exclusión de la lógica del mercado de las entidades financieras y los servicios públicos esenciales. Al día de hoy sería imposible pronosticar el carácter de la económía resultante de este salto histórico. Seamos más prácticos y menos deterministas.
Los estados tendrán una soberanía limitada, pero no por un poder irresponsable y oculto como sucede ahora. Las personas podrán organizarse en redes sociales y decidir de manera directa y sin intermediarios, sobre las grandes cuestiones que plantee el devenir histórico y la comunidad ciéntifica. Liberados de los estados nacionales, que quedarían relegados al papel de simples administradores de los designios de una Federación Mundial, la gente volverá a la comunidad urbana  o a la comunidad rural, como ámbitos sustanciales de participación política.
Este mundialismo cooperativo que propongo, sería consecuencia de un movimiento de la opinión pública universal, que tendrá que movilizarse y organizarse en pos de su propia supervivencia. Se tratará de un nuevo impulso útopico y razonable, tan utópico como lo fueron en su dia las idéas que han hecho moverse al mundo. En definitiva hay que cerrar una era antes de perecer con ella. Descansaríamos más tranquilos si el futuro de nuestros hijos estuviera en manos de seres humanos como Cynthia Kenyon, Stephen Hawking, Jared Diamond, Joaquín Araujo, Richard Sennet o Amartya Sen, en lugar de los protagonistas de la foto familiar del G-20.

martes, 6 de abril de 2010

Epílogo en el centro de la Tierra

En lengua quechua, Quit, significa el centro; lo que quiere decir, que los pueblos originarios del Ecuador tenian hace más de mil años, unos conocimientos de astronomía muy superiores a los de los occidentales. Sin embargo, muy cerca de aquí hay un falso "centro de la Tierra", una especie de parque temático, donde se rinde homenaje a las expediciones de científicos europeos, que hace tan solo dos siglos pasado ubicaron aquí el ombligo del mundo. Es tan solo un ejemplo de la colonización cultural que han sufrido estos pueblos. Tras sobrevolar el altiplano boliviano y el lago Tititaca, he llegado a esta ciudad, punto final del viaje.
Los compañeros de CORPANP (Corporación de Productores Audiovisuales de las Nacionalidades y Pueblos del Ecuador), me tenián programado un viaje a la zona de Otavalo, una ciudad emblemática de la cultura originaria en el Ecuador. Por ser domingo no era día de marcado, así que nos hemos encaminado al lago Cuidocha, sobre el cráter de un volcán, entre las montañas de Imbabura y Cotocachi. Un lugar sagrado donde se dice que bajo sus aguas yace el Arco Iris. Ha sido un rencuentro con el mundo andino que dejé en Bolivia. Los quechuas se han mantenido mayoritariamente al margen de los estados fundados en 1810 por los descendientes de los europeos y mantienen vivas sus tradiciones. Su actividad económica se limita a la agricultura, la ganadería y la artesanía. Muchos jóvenes militan activamente en un movimiento político-cultural que trata de hacer frente a la amenaza que supone para ellos la globalización.
De regreso a Quito he comprobado nuevamente que su centro histórico es uno de los más bellos y mejor conservados de Amércia Latina. Es además una ciudad limpia y bien organizada que, asimismo, ha destinado importantes recursos en los últimos años a la rehabilitación de barrios enteros, entre los que sobresale La Ronda, un antiguo lugar urbanísticamente deprimido y convertido hoy en un lugar de bares y restaurantes realmente agradable. Es conocida como la Florencia de América Latina, por la importancia de sus monumentos, construidos principalmente por las órdenes religiosas. La importancia de la Iglesia Católica en la moderna historia de Quito es patente. También es conocida como la ciudad de las leyendas, casi todas propagadas por la Iglesia, para llevar a los infieles por los caminos de la santidad. No por ello no dejan de ser divertidas.
Especialmente llamativas me han parecido dos: La de Cantuña y la del Padre Almeida. El primero era un indio, hijo de un oficial de Rumiñaui que fué proahijado por el conquistador Hernán Suárez, tras la destrucción de Quito. Según la leyenda, conocedores ambos de donde estaba oculto el tesoro de Atahualpa, se dedicaron a hacer obras de caridad y edificaron la capilla que se enuentra en un extremo de la Iglesia de San Francisco. Para evitar sospechas, decidieron que lo mejor era decir que Cantuña había vendido su alma al diablo a cambio de la construcción del templo. La gente lo creyó, dada la extraordinaria fealdad del indio. Finalmente, para deshacer el entuerto y como en verdad Cantuña tuvo una vida muy religiosa, argumentaron que el diablo no había cumplido su palabra, porque le falto poner el último ladrillo de la capilla. La del Padre Almeida, trata de un cura hijo de una noble familia quiteña, amigo de la juerga y la bebida, que se escaba todas las noches del convento, por una ventana y apoyándándose del brazo de un crucifijo. Siempre la imagen del Cristo le inquiría, ¿Hasta cuándo Padre Almeida?, a lo que invariablemente respondía el clérigo, ¿Hasta la vuelta señor?. Así, hasta que un día de regreso de sus frascachelas, Almeida presenció por la calle su propio entierro. El desenlace es fácil de imaginar, el cura abandonó su licenciosa vida y se entrego a otra espiritual, de oración y limosna.
Pero volvamos al motivo de mi viaje, hoy se ha inaugurado la Escuela de Comunicación de la CORPANP y la puesta en común de este proyecto con los que se están desarrollando en otros puntos Amércia Latina y en Tele K. Con ello se pone fin a la misión que me ha traido hasta estas tierras. Creo que hemos dado un fuerte impulso a la comunicación popular dotando de recursos imprescindibles para que pueblos y comunidades puedan construir sus propias emisoras y escuelas. Unos instrumentos necesarios para hecer frente a la uniformización de un mundo globalizado por la tiranía de los mercados financieros. Estamos tejiendo una red horizontal, cada vez más amplia, que no es sino un embrión de una alternativa al mercantilismo de la comunicación convencional. Por mi parte, regreso un poco menos ignorante y ávido de conocer las últimas novedades del caso gürtel.

lunes, 5 de abril de 2010

Julián

Sí te le encontrabas por la calle, corrías el riesgo de perecer abrazado entre su poderosa humanidad, tal era la fuerza con la que expresaba su cariño. Todo en él era humanidad y quiso compartir con los suyos la sorpresa que le produjo el descubrimiento de su terrible enfermedad. Tenía el vicio de compartirlo todo con sus amigos, tal vez por eso empezó a inundarnos con correos en los que nos daba cuenta diariamente de los diagnósticos médicos y de sus miedos hacia una situación que, día a día, se iba haciendo irreversible. De repente, dejamos de recibirlos.
Hace un par de meses me le encontré por última vez el bar de Adelino, en el que durante mucho tiempo coincidíamos a la hora del desayuno. Casi siempre pagaba él, era un hombre de costumbres. Le acompañé aquella mañana hasta la puerta de su casa, donde me despidió con un abrazo, esta vez más débil, el último que nos dimos. Me fije en su mirada perdida, intuyendo tal vez, un próximo final.
Julían Méndez, era comunista, radical en sus idéas y honesto hasta la exageración, algo que le alejaba de las organizaciones donde abundan los medradores y oportunistas. Biólogo de formación, era un apasionado de los temas ciéntíficos al que le molestaban profundamente las supersticiones religiosas: decía que había que combatirlas. He sido testigo de como elevaba la voz cuando se refería en público a estas cuestiones. Amaba, como yo, la vida. Disfrutaba con la buena comida, del buen vino, las mejores cervezas, la conversación con los amigos y con los hermosos paisajes que reflejaba en su cámara fotográfica. Siempre preocupado por los demás, me obligó a acudir al médico y a aceptar prestado un aparato para controlar mi tensión arterial. Algunas veces me llamaba para preguntarme si me había bajado y para darme consejos de como tratarme la hipertensión, que siempre desoí, lo reconozco.
Durante años, cuando llegaba el mes de Abril, nos anudabamos un pañuelo tricolor al cuello y rivalizabamos en el arte de cocinar las paellas que se celebran en Vallecas para recordar a la II República. Él al frente de la "paella Buenaventura Durruti" y yo organizando la "paella Enrique Líster". Ahí, descubrí uno de los rasgos más característicos de su personalidad: Una terquedad indomable que reflejaba una fuerte firmeza en sus convicciones. No admitía sugerencias sobre algo que consideraba contrastado científicamente. Porque Julían se había procupado de medir el volumen de las paelleras, para calcular la proporción exacta de cada ingrediente. La verdad es que el resultado casi nunca fue bueno; por eso, sus amigos vamos cocinar por él la paella Durruti, como a Julián le gustaba, con alitas de pollo y guisantes. Va a ser la mejor paella republicana de su corta historia. Aunque, es el momento de que te lo diga: No hay que remover el arroz una vez que se ha echado en la paellera.
He recibido la noticia de su muerte en Quito (Ecuador) coincidiendo con el nacimiento de una Escuela de Comunicación Popular para el pueblo quechua. Recordé lo que me había dicho un joven de esta nación andina: "No estamos aquí solamente mientras tenemos vida, siempre queda el recuerdo y la experiencia que dejamos atrás, por eso, estaremos aquí hasta que el sol se apague, los ríos se sequen y las montañas desaparezcan".

sábado, 3 de abril de 2010

Sentado frente al Palacio Quemado

Estaba prevista mi llegada a La Paz al mediodia de ayer. De nuevo Aerosur ha decidido por su cuenta retrasar el vuelo hasta por la tarde. Nunca un incumplimiento de una compañia aerea me ha alegrado tanto. Habian venido a despedirme al aeropuerto mis amigos, Susana, Agustin, Efrain y Manuel, este con su familia al completo. Al disponer de mas horas, todos nos hemos encaminado a La Angostura, una presa cercana a Cochabamba, donde al ser un dia festivo, han acudido cientos de familias a comer pescado de la laguna en alguno de los restaurantes que circundan la ribera. Hemos disfrutado de una luz y de un paisaje suave, con esa tranquilidad que da ver a los barcos surcar placidamente las aguas. Asi, compartiendo amistad y proyectos de comunicación al servicio de las comunidades y la cultural popular, han transcurrido mis ultimas horas en Cochabamba.
Ya en La Paz, me he encaminado al Hotel Torino, donde se hospedan viajeros europeos y norteamericanos que con mochila al hombro vienen recorren lugares cercanos como el lago Tititaca, Tiwanaku o el Valle de la Luna. Está en pleno centro de la una ciudad, que fue fundada por los españoles para que las tropas que viajaban de Cuzco a Potosi pudieran descansar. No lo entiendo, el descanso es lo mas lejano que puede encontrar el viajero en la capital de Bolivia. Situada a 3.500 metros de altitud, en un hoyo rodeado de montañas por las que escalan las casas y la miseria hasta los suburbios de El Elto. Casi todas sus calles son cuestas, que la falta de aire hacen dificil pasear. Hoy ademas, casi todos los establecimientos estan cerrados, ya que se ha iniciado la Ley Seca previa a las elecciones del domingo. Poco se puede hacer a estas horas en La Paz, excepto agotarse.
Ya por la mañana he podido visitar el celebre mercado de Las Brujas, donde puedes encontrar las cosas mas insospechadas. Quechuas y aymaras con el colorido de sus vestimentas animan este lugar abigarrado, que los viandantes tienen que compartir con centerares de taxis, furgonetas de transporte y los autobuses más extravagantes. De alli me he dirigido a la calle Jaen, la mas colonial de la ciudad, donde nacio Pedro Murillo, uno los militares criollos que se independizó de la métropoli hace dos siglos. Aquí se ubicó un mercado de llamas y alpacas, y hoy alberga a varios museos que muestran diferentes expresiones de las culturas del pais. En mi deambular por las calles, desde las que casi siempre al fondo asoma una cumbre nevada, se me ha ido despertando un especial interes a La Paz. La presencia cotidiana de los pueblos originarios y de sus culturas en la calle, junto con su caótica arquitectura de edificios desvencijados, por no decir, de su trazado urbano casi imposible y tortuoso, hacen de esta ciudad un lugar diferente, un punto de encuentro entre el mundo andino y occidente. No he encontrado en ninguna parte referencia a la retórica imperial de "la madre patria". Sin embargo, me he dado cuenta de que un cholito le decía a otro: "Pídele plata al gringo". El gringo, obviamente, era yo.
He pasado por el Cuartel Nacional Electoral del MAS para desearles suerte, ante la importante cita electoral de pasado mañana. Creo que, con todos sus fallos y limitaciones, es el intento más serio desde su nacimiento como república, de conseguir una verdadera soberanía para Bolivia y recuperación de derechos de los pueblos originarios. De errores y contradicciones de este proceso me ha alertado un torstkysta cochabambino. Creo que no tiene en cuenta que los procesos sociales no son lineales sino complejos.
Al mediodia me he sentado en un banco de la Plaza Murillo, frente al Palacio Quemado, sede del Gobierno, donde junto a la bandera constitucional ondea la whipala, la bandera de los pueblos andinos. Un simbolo multicolor de afirmación cultural que estaba prohíbido hasta la llegada de Evo Morales a la presidencia. He recordado a Tupac Katari, uno de los martires de la resistencia contra los colonizadores, que antes de ser despiadamente descuartizado por cuatro caballos que tiraron de sus miembros hasta darle muerte, predijo: "Volvere y sere millones". Creo que eso es parte de lo que esta pasando hoy en Bolivia, pero esa es otra historia, de que hablaré en otra ocasión.